[Spanish version below]

An old adage warns us that those who cannot remember the past are condemned to repeat it. But the past, despite being available in a wide variety of formats, seems unable to retain our interest. Our constant obsession is, and always has been, to try and divine the future.

 

The travesty proposed by Donald J. Trump has already been represented before as tragedy, then as farce. Then later as tragedy and even later again as farce. It was in the past where we found the clues to see into the future and be certain that, just like the walls of Harar before the Egyptians, like the Chinese wall before the Huns, like the walls in Seville and Jerusalem and very much like that recent wall in Berlin, Trump’s wall will fail.

May these fragments we have brought back from the future serve as a testimony.

Joaquin Puerto
Alantl Molina
 

Reza un viejo adagio que quien no conoce el pasado está condenado a repetirlo. Pero el pasado, a pesar de estar disponible en una enorme variedad de formatos, parece incapaz de retener nuestro interés. Nuestra obsesión recurrente es, y siempre ha sido, tratar de conocer el futuro.

La pantomima que Donald J. Trump propone ya ha sido representada antes como tragedia. Y después como farsa. Después como tragedia y aún después como farsa. Fue en el pasado donde nosotros encontramos las claves para ver el futuro y saber que, igual que las murallas de Harar ante los egipcios, igual que la gran muralla china ante los hunos, igual que las murallas de Sevilla y las de Jerusalén o aquel reciente muro de Berlín, el muro de Trump va a fracasar.

Sirvan estos fragmentos que hemos traído del futuro como un testimonio.

Joaquin Puerto
Alantl Molina